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Facebook la red social preferida por secuestradores y asesinos

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Periódico SUPREMO.- El medio SinEmbargo publicó un recuento de los jóvenes asesinados últimamente, en lo que la inseguridad y falta de compromiso de las autoridades se ha visto en su esplendor.

Los delitos se han expandido por redes sociales, una herramienta fácil y efectiva que los criminales usan para dar con sus víctimas. Los casos más recientes de feminicidios, trata y extorsiones involucran este factor.

Los asesinatos de José Andrés, Lizty Sarahí, Jenny Judith y Jessica Gabriela, ocurridos en diferentes estados, tienen un común denominador: las víctimas fueron contactadas, investigadas o monitoreadas por sus asesinos a través de Facebook. Además, en el caso de las mujeres, las tres fueron privadas de la vida para extraer o robar a sus bebés.

Las redes sociales se han convertido en una herramienta que utilizan algunos criminales como parte de su modus operandi.

Indira Cornelio, del Colectivo #SeguridadDigital comentó que ante la violencia que se vive en el país es importante que las medidas básicas de seguridad que normalmente tomamos en el espacio físico se traduzcan también en buenos hábitos de precaución en el mundo digital. Aunque la responsabilidad de los ataques siempre es de los agresores y las autoridades deben de castigar los delitos.

JOSÉ ANDRÉS, ASESINADO POR SUS COMPAÑEROS 

José Andrés de Larrañaga Canalizo tenía 20 años de edad. Era originario de Tuxtepec, Oaxaca, y se encontraba en Puebla estudiando en la Universidad de Ciencias y Desarrollo (UDES). El pasado 1 de octubre desapareció y cuatro días después fue localizado en el interior de la cajuela de un auto abandonado en un terreno de Santa María Nenetzintla en el municipio de Acajete. José fue asfixiado.

Las autoridades detuvieron el 5 octubre a tres jóvenes: Abraham, Francisco Arturo y Luis Pablo, éste último llamado “Cabos”. El trío también estudiaba en la UDES. Eran conocidos de la víctima y confesaron el asesinato del universitario.

Abraham y Arturo estaban en el mismo salón de su víctima y Luis Pablo ya cursaba el tercer semestre. Los detenidos declararon que planearon secuestro con un mes de anticipación y se decidieron por José Andrés debido a las fotos de su Facebook. Querían pedir dinero por su recate. También pensaban vender su auto.

–”Ya tenemos un plan, vamos a levantar a alguien”, dijo Luis Pablo.
– “¿A quién?”, preguntó Francisco Arturo.
– “Al ‘güero’, ya tenemos tiempo investigándolo. Sube fotos en Facebook de motos y viajes”, dijo “Cabos”, quien fue compañero de primer y segundo cuatrimestre de José Andrés en la UDES, ubicada en la colonia Volcanes de la capital poblana”.

La conversación fue presentada en una audiencia de cinco horas ante el juez de control la madrugada del pasado miércoles 10 de octubre. Los tres jóvenes fueron vinculados a proceso por el delito de homicidio doloso; los tres ingresaron al penal de San Miguel en la ciudad de Puebla.

El caso de José Andrés se suma a varios asesinatos donde las víctimas habrían sido monitoreadas o contactadas en redes sociales.

Hoy en día las herramientas digitales han sido adaptadas por parte de criminales como una de sus estrategias para operar. Pero no solo para planear asesinatos, secuestros sino para múltiples delitos.

José Flores, director de Comunicación en R3D: Red en Defensa de los Derechos Digitales, señala que lo delitos más comunes vinculados con internet tienen que ver con la suplantación de identidad y fraude.

“También hay ocasiones en que los delincuentes utilizan las redes sociales para hacer algún investigación acerca de una víctima ¡potencial. También se han presentado sobre todo en casos de trata, abuso infantil, pedofilia”, señala el experto.

LA FALSA AMIGA QUE LA CONTACTÓ EN FB

Brenda salió el pasado lunes de su casa en la Ciudad de México para ir a una exposición de arte cerca de una estación del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

La adolescente, a la que se le cambió el nombre por razones de seguridad, había acordado de verse con una “amiga” de Facebook. No la conocía en persona. Pero ya tenía al menos dos meses que había entablado comunicación con ese perfil que la contactó dentro de un grupo de la red social.

“Jamás la vio en persona ni nada. Unicamente hablaba con ella [el perfil] sobre las cosas que le gustaban. Esa persona pidió que se vieran ahí [en la exposición arte], pero le dijo que no avisara a nadie, pues sólo irían al lugar”, platicó una familiar de la jovencita.

La menor aceptó acudir a la exposición con su ciber-amiga: salió de casa sin avisar a nadie y llegó al sitio acordado. No la encontró. Sin embargo notó que un sujeto la observaba y después la abordó. La jovencita desconfió de inmediato y sin mediar palabra corrió hacia un policía y pedir ayudar para regresar a su casa.

La familia, que ya había notado la atípica ausencia de la menor, inició con la búsqueda; hasta que Brenda regresó a casa y contó lo sucedido.

Ese mismo día, la cuenta que contactó a Brenda fue eliminada.

“El punto es que se ganan su confianza hablando de sus gustos generales, comida, música, cómo les va en la escuela, lo que les gusta hacer”, dice la familiar de la menor.

José Flores, de la organización R3D, señala que es importante sensibilizar a la ciudadanía sobre el cuidado de la información que proporcionan en sus cuentas personales. Promover el cuidado y privacidad de sus datos.

“Sobre todo el tratar de hacer lo menos posible, la posibilidad de caer en engaños, como el fishing que es una practica en la que el atacante se hace pasar por una entidad bancaria, una empresa o algo más para tratar de pedir información. Estos ataques no son muy sofisticados”, explicó.

Nota completa aquí: http://www.sinembargo.mx/13-10-2018/3482920#.W8KjtUkVeec.whatsapp

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