Domingo , junio 24 2018
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Avionazo en Cuba, no fue una sorpresa: expilotos de Global Air

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Periódico SUPREMO.– Dos ex trabajadores de la empresa, de la que forma parte Aerolíneas Damojh, dueña del avión accidentado el viernes en La Habana y que será sometida a una nueva auditoría operativa, señalaron que las fallas mecánicas constantes en los aviones, nula supervisión oficial, carencia de prestaciones de ley como seguridad social o capacitación, son las condiciones a las que se enfrentan empleados de Global Air.

A través de un comunicado, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó que la Dirección General de Aeronáutica Civil de México (DGAC) iniciará una nueva auditoría operativa a Damojh, como parte de una verificación extraordinaria sobre las condiciones actuales de operación de la aerolínea; el objetivo es saber si cumple con las normas y recopilar información para coadyuvar con la investigación del accidente, que dejó un saldo de 110 muertos, incluyendo siete mexicanos, seis de ellos tripulantes.

Las denuncias por irregularidades de Global Air se acumulan.

“Juan Hernández”, quien pidió se le cambiara el nombre por miedo a represalias, contó en una entrevista para “El Universal” que él fue piloto de esta aerolínea entre los años 2008 a 2015 y que la noticia del accidente del Boeing 737-200 con matrícula mexicana XA-UHZ “no fue una sorpresa”, puesto que “es sabido por todo el personal” de la compañía los problemas a los que se enfrentan al volar.

“Estos aviones son muy viejos, siempre presentan problemas y los dueños lo saben, pero no hacen nada. Nunca vi que algún inspector se subiera a revisar las condiciones de los aviones; además, teníamos la orden de no escribir en las bitácoras si se presentaba algún problema. Sólo teníamos que comentárselo a los mecánicos en tierra para que lo arreglaran”, afirma. Con más de 20 años de experiencia como piloto, asegura que él decidió dejar la empresa porque “no quería tener un accidente como el que desgraciadamente ocurrió a mis compañeros y a los pasajeros. Todos en el medio sabíamos que estos aviones estaban mal”.

Recordó que una vez le ordenaron pilotear un avión a una pista en la Sierra Maestra, la cual estaba construida para alojar avionetas y no aviones.

“Llevaríamos a doctores a Venezuela. La pista estaba muy mal, el piso estaba en pésimas condiciones. Cuando iniciamos el vuelo rumbo a Venezuela, se registró un corto circuito y se comenzaron a quemar unos cables. De pronto la cabina se comenzó a llenar de humo, tuvimos que regresar, pero me regañaron por no haber hecho el vuelo. Poco les importaba la vida de las personas. Desconozco si ese avión sigue volando”.

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